jueves, 15 de enero de 2009

Guerra santa en autobuses urbanos


Probablemente si Dios no existiera de verdad, nadie se tomaría la molestia y el gasto de tratar de convencer a sus semejantes de ello. Aún no he visto a nadie que pague un anuncio en un bus explicando que las hadas no existen.

Probablemente el sentido común me hace creer que incluso al más incrédulo de los ateos conversos apostatas, de nacimiento o por condición tiene en su interior esa llamita de duda que impide disfrutar de la vida sin preocupaciones.

Exista o no Dios, probablemente se estará descojonando en su nube de todo este despliegue de estupidez genuinamente humana. Estoy convencido.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Un post vergonzosamente superficial.

Juan Miguel dijo...

sin duda una noticia vergonzosa y un post deliciosamente superficial.

Anónimo dijo...

Me temo que no: el post es vergonzosa, no deliciosamente superficial. El análisis que hace Ud. de una noticia que no es en absoluto "vergonzosa", sino muy significativa, es de una pobreza intelectual impresionante. Dado que lo ofrece a los lectores, debería Ud. intentar profundizar mínimamente si no desea causar una impresión deplorable.

Juan Miguel dijo...

ahora veo donde está el error: no trataba en absoluto entrar en analizar la noticia o sus implicaciones que para eso ya estan los periodistas y tertulianos (también conocidos como "creadores de opinión") de prensa escrita y hablada.

tan solo dar una puntilla jocosa y (en efecto) superficial a lo que a todas luces no dá más de sí. opino que la noticia es lo suficientemente clara como para no necesitar lecturas e interpretaciones, tan solo un comentario jovial y desenfadado.

me pregunto si usted como lector no se equivoca buscando en este blog de agua clara y transparente un rioja de crianza que nadie se ha comprometido a servir.

Juan Miguel dijo...

me apetece vincularles este estupendo analisis de la misma noticia desde un punto de vista interesante y novedoso (para mi).

http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/campanas-religion-autobuses.html

que lo disfruten.

Anónimo dijo...

Su análisis no es en absoluto "jocoso" y la "superficialidad" está contraindicada en asuntos de cierto calibre. El "tonillo" de su post es especialmente irritante, así como lo es el de sus réplicas.

Gracias por el link que aporta, pero no estoy interesado.

En los blogs no busco nada, mi presencia aquí es completamente accidental y, por ende, efímera, dado que no me interesan los asuntos que trata ni me parece atrayente en absoluto el modo en que escribe. Me parecía, no obstante, que era mi obligación, indicarle la pésima impresión que me ha causado con la forma en que plantea este tema, que es de importancia para mí y, a todas luces, de cierta enjundia.

Un saludo.

Juan Miguel dijo...

bueno, pues nada, considerese libre de la obligación de realizar mas sugerentes indicaciones que desde luego no han sido solicitadas y que solo buscan desde el anonimato la aparente descalificacion gratuita y absurda, desde el punto y hora de no ofrecer mayores argumentos que su propia apreciación personal.

en cualquier caso gracias por opinar, incluso las descalificaciones pueden ser útiles si se tiene la suficiente altura para valorarlas en su contexto.

sigamos pues con nuestra vida, y nuestras dudas... y que dios (probablemente) juzgue nuestros actos.

Ponga Ud. el nombre que quiera dijo...

Como es obvio, la mención que Ud. hace de mi supuesto "anonimato" es irrelevante para la discusión, toda vez que ni Ud. me conoce ni me va a conocer en ningún momento, y, como comprenderá, el que yo me ponga uno u otro nombre o nick fantasioso de los que se estilan por la red, sin darle mayor información adicional, que es lo que suele ocurrir en estos casos, no me hace ni un ápice menos anónimo. Su "Juan Miguel" dice lo mismo de Ud. que lo que diría de mí cualquier apelativo que escogiera, así que elija Ud. mismo el nombre que desee ponerme y bastará.

Como también Ud. comprenderá, si mi comentario a su texto hubiera sido elogioso e igualmente inmotivado (cosa también tristemente bastante común en el medio, literalmente contaminado por todo tipo de empalagosos ensazlamientos mutuos sin mayor recorrido), Ud. lo habría recibido simplemente con alborozo, me lo habría agradecido, y no entraría en mayores disquisiciones: con toda seguridad no me hubiera pedido más motivos para justificar mi arrobo ante Ud., así que, por la misma regla de tres, tendrá Ud. que encajar las críticas adversas, aun en el caso en que a Ud. no le parezcan suficientemente motivadas.

Como por último (espero) Ud. también comprenderá, yo, a partir de su texto inicial, que muestra ese aire de irritante superioridad moral, esa ausencia de argumentos (transmutados éstos en chascarrillos) y ese evidente contento de Ud. con Ud. mismo y sus opiniones, ya me he hecho una estimación del tiempo y del esfuerzo que me llevaría el elevar siquiera mínimamente la discusión a un terreno en el que el intercambio de opiniones mereciera la pena y tal estimación es desoladora, así que me abstendré de exponer aquí argumento alguno. No estoy en disposición de implicarme hasta ese punto, así que me tendrá Ud. que conceder el beneficio de la duda y asumir que mi descalificación, si la hubiere, no es "gratuita" ni "absurda" y juzgar Ud. mismo desde esa "altura" a la que hace mención la calidad de su propio texto, entendiendo que quizá (sólo quizá) haya algo de razón en mis intervenciones.

Con haber agradecido Ud., con esa aparente deportividad de la que quiere hacer gala en su último comentario, mi intervención inicial, nos habríamos ahorrado este diálogo. Su intento, como mínimo, de justificarse en las sucesivas intervenciones me ha obligado a contestar otras tantas veces y creo, sinceramente, que la cosa no merece tanta atención por mi parte, así que disfrute Ud. cuanto quiera de sus seguridades personales, expanda Ud. cuanto quiera sus opiniones, tengan éstas el vuelo que tengan, cultive Ud. este huertecito de su blog, y aquí paz, y después gloria.

Atentamente.

P.S. Si uno difunde sus textos por vía cibernética y no restringe el acceso a los blogs en cuestión, deberá esperar que tenga visitantes de toda condición, dada la extrema movilidad propia del medio. Si admite comentarios en esos blogs y no fija restricciones o "línea editorial" y elige no utilizar la opción de "moderarlos" antes de su publicación, deberá, de nuevo, esperar, todo tipo de opiniones y consideraciones. Por ello, me parece especialmente fuera de lugar su afirmación de que mis "sugerentes insinuaciones" (creo, sinceramente, que debería Ud. practicar algo más el manejo de las ironías, para que éstas no se confundan con groserías: el tono de sus comentarios es francamente desagradable y en general es Ud. poco hospitalario), mis "sugerentes insinuaciones", decía, "no han sido solicitadas". Si Ud. no desea recibir aportaciones de terceras personas, puede optar por anular los comentarios a sus posts. Si Ud. no desea que terceras personas juzguen sus textos, puede optar Ud. por no publicarlos. A partir de ahí, tildar despectivamente de "no solicitadas" las intervenciones críticas hacia Ud. y no rechazar, en iguales términos, las que fueran elogiosas, si las hubiere, parece abusivo. Uno ha de estar a las duras y a las maduras, y por aquí, a veces, se tropezará también con gente que tenga criterio en asuntos en los que Ud. a lo mejor no lo tiene y le hará ver sus patinazos. No digo, en absoluto, que éste haya sido el caso, pues eso implicaría que yo mismo caigo en el error que denuncio: es un simple aviso (no solicitado) de alguien que, me parece, tiene bastante más experiencia que Ud. en estos asuntos.

Anónimo dijo...

Pues en mi pueblo dicen aquello tan bonito de "ajo-derse y agua-ntarse".

Una cosa si es cierta: aunque tengamos la opcion de escribir comentarios (que para eso llaman a esto a Web 2.0), no es obligatorio utilizarlos para la descalificación o la manifestación publica de idiocia.

A mi me parece vergonzoso este intercambio estéril de epítetos superficiales.

Como decimos los de Bilbo: ¿para qué discutir cuando podemos arreglarlo a ostias?

Juan Miguel dijo...

en fin, veo que mi "anonimo veneciano" viene con intenciones didácticas al mas puro estilo "dr. house" y no con actitud trollera que es lo que aparenta con su aire de suficiencia moral.

en fin, por lo que a mi respecta doy por terminada esta tontería de conversación y le conmino a cumplir su propia aseveración de "presencia efimera" ya que poco aporta salvo "perspicaces" comentarios sobre mis intenciones que no interesan a nadie.